¿De qué trabajas, mami? Nombrarlo me costó diez años
Un día, hace cosa de un año, mi hijo me dijo: "Yo no sé de qué trabajas mami"
Esto me hizo y me hace pensar. Desde bien pequeño él ha visto a su mamá en el bajo, en United Minds. Me quedé embarazada justo cuando estabamos reformando el local, recuerdo los mareos pintando, que de hecho fueron la clave para indagar en qué me estaba pasando. Fue meses antes de la apertura, en Octubre de 2014, era un proyecto familiar y gracias a eso tuve el privilegio de poder pasar mucho tiempo con mi hijo y disfrutar de su infancia.
Poco a poco, mi rol en el espacio fue evolucionando, desde encargarme de la sección de pelo afro y organización de actividades, a empezar por fín a ver esos libros con esas historias que hablaban de nosotrxs, meses antes en NY pude aprender sobre los cuidados y productos de pelo afro, y también conocí literatura especialmente afroamericana.
Cada vez, esos libros de autores negros de todo el globo fueron teniendo más presencia en el espacio, y también en mi mente. Desde muy pequeña me ha gustado leer y escribir, pero creo que aún sin saberlo, siempre eché de menos eso, historias que contaran realidades parecidas a la mía. El mundo literario me envolvió, sobre todo la literatura infantil y femenina, luego también la edición, la verdad es que me encantan los libros, su tacto, su olor, ojear libros, y he de reconocer que me apasionan las encuadernaciones chulas, y a veces me paso por librerías solo por el gusto de descubrir, no solo títulos, si no toda la belleza que representan algunas ediciones.
Después de Valencia, vinieron Madrid y Barcelona, no os voy a contar mi currículum, si es lo que os interesa, podéis saber más en el apartado ´Sobre mí”. Esto es más que un currículum, este texto presenta la esencia de mi trabajo de todos estos años.
Ha sido un viaje, donde el centro siempre ha estado en el mismo eje, "dar a los que vienen lo que nos ha faltado", empecé aprendiendo a cuidar y a amar mi pelo, aceptarme por fuera para hacerlo por dentro, luego con los libros, leí mucho y aprendí, la verdad, de los mejores, he conocido y trabajado con personas maravillosas estos años, que son mentorxs, compañerxs y algunxs amigxs. Gracias al feminismo comunitario conecté con esa parte africana que me llevaba junto a mis tías y abuelas, y a ese poder que vi en ellas mientras iba creciendo y observando, pero sin atribuir un nombre a esas prácticas. De ahí nació también Metamba Miago, relatos de saberes de mujeres afroespañolas: la necesidad de escribir nuestros relatos, relatos de mujeres que hemos nacido y crecido aquí, y necesitabamos que nuestras historias se conocieran.
He visto la evolución de muchas personas con mucho talento, empezamos con esos encuentros de la diáspora afro. United Minds fue un hogar en Valencia para la comunidad afro, un punto de encuentro, venía gente de todas partes del estado y del mundo a visitarla una vez el proyecto se consolidó. El tiempo ha ido pasando, las personas que componíamos los proyectos hemos ido cambiando, algunos caminos se han alejado, otros permanecen y lo harán por muchos años más. Durante unos años creamos hogares para una parte de la comunidad negra, incluida yo misma, que nunca habíamos tenido.
Pero no me di cuenta de cuál había sido mi verdadera labor, ni le di nombre hasta hace casi dos años, que empecé a ser consciente de lo que había estado haciendo, aunque en apariencia no tuviera tanta conexión. Fue al trabajar en la bienal holandesa Manifesta con la mediación cuando entendí que esa mediación artística y de archivo también me podía llevar a una mediación cultural. Y que lo que yo estaba haciendo, de hecho, se parecía mucho a la labor del nvet, o del griot: quien en la tradición africana sostiene la memoria del pueblo y la pone otra vez en circulación delante de la gente. La figura que conecta la propia historia y la propia realidad con las personas que están viviendo en el territorio. Han tenido que pasar todos estos años para que yo me diera cuenta de lo que hago de verdad, y aunque parezca que no tiene conexión, está totalmente conectado. El centro siempre ha sido el mismo: acercar a los que vienen lo que no hemos tenido, todo lo que nos ha faltado en torno al mundo afro, ya sea la historia, la literatura, el arte, los eventos culturales donde mostrar la diversidad de voces y todo el talento que tenemos. Los talleres donde hablo de historia afroespañola son, al final, recuperar y compilar una historia que es nuestra.
A esos talleres se han ido sumando las rutas y los cuentacuentos, otra forma de hacer lo mismo que hace el nvet: recuperar la narración oral, las maneras africanas de contar. He podido viajar al otro lado del charco y ver cómo allá la diáspora también construye su propia historia en cada territorio, y aquí, en este territorio, estamos haciendo lo mismo y cada vez nuestra voz se escucha más.
De todos esos años de gestión cultural, pedagogías y otras prácticas, creé EKOKA, que aúna todo lo que he hecho en un solo concepto que es el de la mediación afrocentrada.
Ekoka, en lengua ndowe, significa "caber". Todo cabe dentro, y lo aúna el propio proyecto.
Cada persona, cada proyecto que ha pasado por mi vida me ha aportado para que yo haya llegado a este proyecto. Contar nuestras propias historias es imprescindible para construir afroconciencia, poner en valor el legado que han dejado nuestrxs ancestrxs y seguir edificando una realidad que han querido negar, han querido negar nuestra historia, nuestra cultura, nuestra pertenencia a lugares que son también nuestros. Escribí también Afroutopía, una historia de amor propio, un cuento para que niñas y niños encuentren su identidad antes de lo que a mí, y a otrxs como yo, nos costó encontrarla. Yo con mi grano de arena pretendo recuperar parte de esas realidades, y quiero que podamos ser lo que vinimos a ser a este mundo. Inspirandome en algo que decía Octavia Butler, no hay nada nuevo bajo el sol, pero sí hay soles nuevos.
Sueño con un futuro donde tú, y lxs niños y niñas de después, podaís habitar alguno de esos soles. Sé que no disfrutaré de la sombra de estas semillas que hoy planto. Esto no es para mí, va mucho más allá, esto es por y para las comunidades negras del futuro, para que vosotrxs no tengáis que soñarlo como hicimos muchos y como hicieron muchos antes.